Candelaria en Tlacotalpan
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| Gastronomía La oportunidad de probar antojitos y bebidas típicas de Tlacotalpan no falta, pues por todos lados podremos encontrar un lugar, desde una fonda, cantina, restaurante o bien, los típicos puestos al paso del transeúnte: desde pescados como el robalo, la mojarra o el chucumite hasta los crustáceos como la jaiba, pasando por otras delicias del río y mar como los langostinos y los camarones, las acamayas, el tismiche hasta tortuga, preparados en deliciosas formas como el adobo, escabeche, enchipotlado, al mojo de ajo, etc., no olvidemos las sencillas pero sabrosas dobladas y tostaditas de salpicón de jaiba y robalete. ¿Y para tomar? Toritos!!! De refrescante guanábana, jobo, coco, el típico de Cacahuate; la bebida llamada el “popo” que combina Cacao con una planta llamada Chupipi, no pueden dejar de ser probados. Encuentro de Jaraneros |
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| 1 de febrero: Día del Toro
Las regatas en el río se organizan desde temprano en la mañana, los locales compiten y el ganador tendrá que llevar a los toros a la otra orilla, por lo que se convierte en un verdadero espectáculo. Seis toros Cebú son soltados y atraviesan el río, junto con los demás lugareños en sus canoas, piraguas y cayucos. Al llegar a la otra orilla son soltados para hacer la faena de la Pamplonada. Las comparsas animan a la muchedumbre, al ritmo de su baile y apenas iluminados por algunas antorchas y seguidos por la banda “Centenario de Tlacotalpan”. La Mojiganga tiene el propósito simbólico de limpiar y alejar a los malos espíritus y dejar el camino libre para que la Virgen pueda hacer su paseo por la ciudad a la mañana siguiente. Mientras, el Fandango y el son de los Jaraneros siguen animando en las calles a visitantes y locales por igual. |
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| La gente se reúne en la Iglesia, de ahí parten, seguidos de varias cofradías y sociedades religiosas locales y aledañas, portando estandartes y acompañando en el camino con rezos y cantos a la virgen. Después de su paseo, la virgen regresa a tierra firme, a su sitio en la iglesia. Por la noche, la fiesta continua, con fandangos, sones y demás y poco a poco regresa la ciudad a la normalidad, hasta que para el nuevo año se vuelva a hacer la fiesta. Tlacotalpan es, entonces una muestra de lo que el jarocho puede dar cuando la música, el color, la gente y la alegría se conjuntan para celebrar esta tradición. |
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